Virgen María Apariciones Santo Rosario Devoción a la Virgen del Carmen

NUESTRA MADRE

María, es la Reina de los Cielos y la Reina de toda la creación, su santidad sobrepasa la santidad de todos los santos y los ángeles juntos. La Virgen María es la Madre de Dios y como tal es nuestra abogada ante él. Nosotros, a través de María, podemos llegar a Dios de manera directa.

Fue en los pies de la cruz cuando Jesús le dijo a Juan, el apóstol, “Ahí tienes a tu madre” y a María le dice “Madre, ahí tienes a tu hijo”. Con estas frases la nombra nuestra Madre, la de todos nosotros. Jesús, quiso dejarnos lo que él más quería como regalo y nos dejó a Su Madre, la Virgen María.

La Virgen María es nuestra Madre que nos ayuda, intercede por nosotros para que lleguemos al cielo, en definitiva a estar con Dios.

A María le debemos un respeto muy especial por ser la Madre de Dios. Durante toda su vida nos dio un gran ejemplo de sencillez, disponibilidad, siempre dispuesta a ayudar a los demás, fiel a Dios, nunca hizo alarde de ser la Madre de Dios, por el contrario, la humildad fue una de sus grandes virtudes. En Ella tenemos un ejemplo a seguir.

María es nuestra intercesora, nuestra abogada, nuestro auxilio. En la Virgen encontramos una gran aliada, pidámosle su ayuda para llegar a su Hijo, Cristo, nuestro Señor.

La verdadera devoción a la Virgen María nos conduce a Jesús. María nos dice: “Hagan lo que él les diga”.